MiPyMES: retenciones presionan al e-commerce en México

MiPyMES ante una paradoja digital: el e-commerce crece mientras las retenciones presionan a los vendedores, informa AMVO

Las MiPyMES enfrentan presión de liquidez por las retenciones digitales justo cuando México acelera su expansión del comercio electrónico.

Contenido

El comercio electrónico se ha convertido en uno de los principales motores de la economía digital mexicana, pero el crecimiento del canal enfrenta una tensión que podría tener consecuencias particularmente relevantes para las MiPyMES: mientras cada vez más consumidores y empresas participan en el ecosistema digital, las condiciones para vender a través de plataformas se encuentran en el centro de una disputa entre organizaciones empresariales y autoridades.

La Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), junto con ASEM, ALAI, CANIETI, Alianza In México, COMCE, ICC, CANIRAC y AmCham, pidió reducir las tasas de retención aplicables a las ventas realizadas mediante plataformas digitales.

La propuesta es concreta: pasar de una retención de 8% de IVA a 2% y de 2.5% de ISR a 1%. El posicionamiento ocurre rumbo a la discusión del Paquete Económico 2027 y plantea que el objetivo no es eliminar la obligación fiscal, sino modificar la mecánica para evitar que las empresas tengan que destinar una proporción significativa de su flujo de efectivo antes de poder disponer de esos recursos.

Te puede interesar leer: Gen Z y la región Norte redefinen el mapa del e-commerce mexicano en el Q3 2026

MiPyMES: el problema está en el flujo de efectivo

El argumento central de las organizaciones parte de una diferencia entre venta, margen y liquidez.

La retención del IVA, explica el comunicado, se calcula sobre el valor total de la venta —el ingreso bruto— y no sobre el margen o los costos reales del negocio. Esto puede generar una presión especialmente importante para empresas que trabajan con márgenes reducidos y necesitan recuperar rápidamente el dinero invertido en inventario y operación.

Los primeros datos presentados por las organizaciones son contundentes.

Entre 15% y 30% de los vendedores que estaban activos en 2025 dejaron de publicar durante el primer trimestre de 2026. Al mismo tiempo, los ingresos de los vendedores que continuaron activos habrían caído entre 20% y 52% en un año.

La presión también aparece en la operación cotidiana. 77% de los vendedores manifiesta una afectación a su liquidez, mientras que 68% reporta una menor capacidad para reinvertir en inventario, personal o crecimiento.

Para una MiPyME, el problema puede ser especialmente sensible porque vender más no necesariamente significa disponer inmediatamente de más efectivo para continuar operando.

El IVA retenido y el problema del tiempo

Otro punto planteado por las organizaciones tiene que ver con la recuperación de los saldos a favor.

De acuerdo con el comunicado, solamente 3% de los vendedores ha logrado recuperar saldos a favor de IVA, con un tiempo promedio de entre cuatro y seis meses. Mientras tanto, 42% considera que no podrá recuperar esos recursos o que el proceso le tomará más de un año.

El argumento empresarial es que una MiPyME depende de la rotación rápida de capital. Por ello, aun cuando el dinero eventualmente pueda recuperarse, el tiempo que permanece fuera de la operación puede convertirse en un problema de crecimiento.

La preocupación se refleja también en las expectativas de permanencia en el canal. El comunicado señala que 42% de los vendedores está en riesgo elevado de abandonar el canal digital, mientras que 44% considera dejar de vender en marketplaces.

El consumidor también puede terminar pagando

Las organizaciones sostienen que el impacto no necesariamente termina en el vendedor.

El comunicado reporta incrementos de entre 3.5% y 17% en los precios de publicación durante un trimestre, frente a una inflación de referencia de 1.56%. La interpretación planteada es que parte de la presión puede trasladarse al precio que paga el consumidor.

Así aparece una cadena de efectos potenciales:

retención → menor liquidez → menor capacidad de reinversión → presión sobre precios → consumidor.

Pero existe una segunda consecuencia que preocupa a las asociaciones: que la misma política que busca fortalecer la formalización termine haciendo menos atractivo entrar o permanecer en el comercio digital. El comunicado advierte que las tasas actuales pueden convertirse tanto en una presión para vendedores existentes como en una barrera de entrada para las MiPyMES que todavía no se han digitalizado.

Y aquí aparece uno de los datos más importantes del posicionamiento: solo una de cada 18 MiPyMES en México realiza ventas por internet.

Es decir, el universo potencial que todavía podría incorporarse al comercio electrónico es considerablemente mayor que el de las empresas que actualmente participan.

La paradoja: ¿qué está pasando con el resto del e-commerce?

Hasta aquí, el posicionamiento de las organizaciones plantea una fotografía preocupante para una parte de los vendedores digitales.

Pero al leer estos datos surge una serie de preguntas.

¿Cómo encaja esta presión sobre los vendedores con un mercado de e-commerce que sigue creciendo?

El propio ecosistema de AMVO reporta que el e-commerce retail mexicano alcanzó $941 mil millones de pesos en 2025, con un crecimiento de 19.2%, y que el país llegó a 77.2 millones de compradores digitales. AMVO coloca además a México en el octavo lugar mundial.

Esto no contradice las cifras del comunicado: se trata de universos y métricas diferentes. El crecimiento del mercado total puede coexistir con dificultades económicas para determinados grupos de vendedores.

Pero sí genera una pregunta relevante: si el mercado está creciendo a ese ritmo, ¿quiénes están capturando ese crecimiento y bajo qué condiciones?

¿Y qué ocurre cuando aparecen nuevos canales para vender online?

El comercio electrónico mexicano ya no depende exclusivamente de los marketplaces tradicionales.

AMVO señala que el social commerce también está ganando espacio. Una publicación de la asociación estima que este mercado alcanzaría US$5.09 mil millones al cierre de 2025 y señala que 12% de los compradores digitales ya realiza compras directamente desde redes sociales como Facebook, Instagram y TikTok.

Esto abre otra interrogante:

¿La expansión del comercio social está creando nuevas puertas de entrada para las MiPyMES o simplemente está trasladando el mismo problema de costos y liquidez a nuevos canales?

El comunicado no permite responderla. Tampoco especifica si sus cifras de vendedores incluyen o excluyen a quienes comercializan mediante social commerce. Por eso, TikTok Shop y otros canales sociales deben entenderse como contexto del mercado, no como una comparación directa con la muestra utilizada por las organizaciones.

¿Puede TikTok Shop convertirse en otro punto de entrada para las MiPyMES?

El caso de TikTok resulta particularmente interesante porque muestra a qué velocidad está cambiando la definición de comercio electrónico.

TikTok reportó que, entre febrero y septiembre de 2025, su promedio diario de ventas en México creció 34 veces desde el lanzamiento de TikTok Shop. Durante el mismo periodo, el número de vendedores y creadores activos con ventas aumentó 23 veces, mientras que la cantidad de productos disponibles creció 15 veces.

La plataforma está construida alrededor de una lógica distinta a la del marketplace tradicional: el consumidor puede descubrir un producto mientras consume contenido y completar la compra dentro del mismo ecosistema.

La pregunta que deja este crecimiento es particularmente relevante para las MiPyMES:

¿Qué tan rápido puede incorporarse un pequeño negocio a estos nuevos modelos de venta si todavía existen barreras para su digitalización y, al mismo tiempo, presión sobre el flujo de quienes ya venden online?

¿El problema empieza incluso antes de abrir una tienda online?

También existe una capa anterior a la venta digital.

Una publicación de AMVO de marzo de 2026 señala que 54% de las MiPyMES mexicanas acepta pagos con tarjeta, lo que muestra que la digitalización empresarial todavía tiene un largo recorrido incluso antes de llegar al comercio electrónico propiamente dicho.

Esto vuelve a colocar el dato de una MiPyME digitalizada por cada 18 en una perspectiva más amplia: la transformación no consiste únicamente en convencer a un negocio de abrir una cuenta en un marketplace. Implica también infraestructura de pagos, logística, facturación, inventario, tecnología y capacidad financiera.

¿Puede crecer el e-commerce sin que crezca al mismo ritmo la base de vendedores?

El mercado mexicano ya tiene una demanda digital considerable.

AMVO reporta que 4 de cada 10 usuarios compran productos en línea al menos una vez por semana, de acuerdo con su Consumer Pulse del segundo trimestre de 2026.

Al mismo tiempo, el comunicado advierte que una parte de los vendedores está reduciendo su actividad, enfrenta problemas de liquidez o contempla abandonar los marketplaces.

No significa necesariamente que exista una contracción del e-commerce mexicano. Sí plantea una pregunta sobre la composición futura de ese crecimiento: si las ventas digitales continúan aumentando, pero algunos pequeños vendedores pierden capacidad para participar, ¿el crecimiento terminará concentrándose cada vez más entre empresas con mayor capacidad financiera y operativa?

Una discusión que va más allá del impuesto

El planteamiento de AMVO y de las organizaciones empresariales llega, por tanto, en un momento particular.

México tiene un mercado digital que continúa creciendo, millones de compradores, marketplaces consolidados y nuevos modelos como el social commerce y el discovery commerce. Al mismo tiempo, la base de MiPyMES que todavía no vende online sigue siendo enorme.

Por eso, el debate sobre las retenciones no se limita a determinar si 8% de IVA y 2.5% de ISR son tasas adecuadas. La discusión de fondo es qué condiciones permiten que una empresa pequeña pueda vender, recuperar su capital, reinvertir y permanecer dentro de la economía formal.

Las organizaciones proponen reducir las retenciones a 2% de IVA y 1% de ISR, pero también plantean una mesa de trabajo con las autoridades para analizar el problema y delinear acciones conjuntas.

La paradoja que queda sobre la mesa es clara: México necesita incorporar más MiPyMES al comercio digital al mismo tiempo que una parte de los vendedores que ya están dentro del canal asegura que las condiciones actuales están dificultando su permanencia.

Y mientras esa discusión llega al Paquete Económico 2027, el mercado no está esperando. Los consumidores siguen comprando, los marketplaces siguen creciendo y las redes sociales están convirtiéndose también en espacios de descubrimiento y transacción.

La pregunta, entonces, ya no es solamente cuánto crecerá el comercio electrónico mexicano, sino cuántas MiPyMES podrán participar de ese crecimiento y bajo qué condiciones.

Imperdibles del Marketing

Inversión en medios

¿Cómo será la inversión en medios en 2027? Cambian actores clave: Forrester

Autoridad, confianza y medios ganados: prioridades del presupuesto de Marketing 2027  El uso de la inteligencia artificial (IA) provoca un cambio en las prioridades presupuestarias de las organizaciones. De acuerdo con el 2027 Budget Planning Guides de Forrester, el 89% de los responsables de la toma de decisiones de marketing